PROYECTOS / Educacion

16 de Agosto de 2019

Hace 204 años nacía Don Bosco, quien dedicaría su vida a la educación y la inclusión de los jóvenes más desfavorecidos. ¿De qué manera sigue viva su obra?

El 16 de agosto de 1815 la vida de muchos jóvenes cambió. Seguramente ninguno lo sabía en ese momento, pero 204 años después podemos dar fe de ello. Con Don Bosco nació también otra manera de mirar a los más vulnerables.

El Santo de los jóvenes entregó a ellos hasta el último minuto de su vida. La educación y la inclusión de los más desfavorecidos fue el compromiso que motivó cada una de sus acciones, que hoy renovamos en las Casas salesianas de todo el país sobre cuatro grandes pilares.

Educación

Razón-religión-amorevolezza, trinomio del sistema preventivo salesiano, fueron las bases de la acción educativa de San Juan Bosco. En espacios formales como en cada encuentro casual, para él la educación era cosa del corazón. Hoy las Casas salesianas siguen siendo ESCUELA: escuela de educación formal y escuela para la vida.

Formación para el trabajo

Si los jóvenes pudieran aplicar sus potencialidades y esfuerzos en tareas productivas, pensaba Don Bosco, cuánto más vacías estarían las cárceles. Por eso cambió las rejas de la prisión por herramientas, y con ello dio a muchos jóvenes la posibilidad de hacer cosas maravillosas con las que además “ganarse la vida” (en el sentido amplio de la expresión, no reducida solo a tener un medio de sustento).

Acciones sociocomunitarias

El juego también es un medio de aprendizaje y socialización que se comparte en un clima alegre y familiar. Las propuestas recreativas eran muy valoradas por Don Bosco, y hoy siguen vigentes en oratorios, batallones, escuadras, murgas y otras actividades juveniles.

Acciones misioneras y pastorales

San Juan Bosco soñó con la Patagonia como símbolo de llevar la acción evangelizadora a cada rincón del mundo. ¿Se habrá cumplido su sueño? La respuesta se puede encontrar en los misioneros y misioneras que comparten su vida con las comunidades más vulnerables en 132 países de presencia salesiana, incluyendo la Patagonia soñada por él.

A 204 años de su nacimiento, la obra de Don Bosco se refleja en espacios y propuestas salesianas en Argentina y el mundo. Sin saberlo, desde el 16 de agosto de 1815 transformó la vida de millones de jóvenes. Y continuará haciéndolo.