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En Rosario, se hace lugar a la esperanza y los sueños

Las propuestas salesianas en Barrio Ludueña, Rosario, crecen con los jóvenes en el centro.

En el corazón del barrio Ludueña, uno de los sectores más vulnerables de la ciudad de Rosario, la presencia salesiana sostiene una misión profundamente encarnada: acompañar la vida de niños, niñas, adolescentes y jóvenes que crecen en contextos marcados por la pobreza, la violencia, la exclusión y la fragmentación familiar.

La obra socio educativa de la Vicaría Sagrado Corazón se compone de propuestas diversas adaptadas a los intereses y necesidades de la población, especialmente los jóvenes. En esa línea, van surgiendo nuevos espacios que abrazan sus vidas.

Un gimnasio que es mucho más que eso

Al caminar las calles del barrio Ludueña, se pueden leer carteles que indican algún espacio de la obra salesiana. Cada uno resume una historia de esfuerzo y convicción. Como el gimnasio Betania, que, en realidad, es mucho más que un gimnasio.

Es un anhelo hecho realidad por la comunidad salesiana y los vecinos del barrio, de tener otro lugar de acompañamiento, recreación y encuentro. Allí funcionan hoy las actividades recreativas y deportivas de las escuelas salesianas del barrio.

En pos de seguir brindando respuestas a las problemáticas del entorno, este año el desafío es equipar el Salón de Usos Múltiples (SUM), con el fin de desarrollar talleres, reuniones formativas, celebraciones, actividades recreativas y comunitarias para el movimiento juvenil salesiano y los espacios no formales de la Vicaría.

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Un espacio valioso para el barrio

Este proyecto en particular beneficiará a alrededor de 200 personas entre niños, niñas, adolescentes y jóvenes que participan activamente en las diversas propuestas de la obra salesiana en Ludueña.

Es una población atravesada por situaciones de alta vulnerabilidad social, con factores como pobreza estructural, dificultades escolares, entornos familiares frágiles y exposición a contextos de violencia o consumo problemático.

Asimismo el gimnasio en general, y el SUM en particular, representan espacios muy valiosos para las familias de esos chicos y jóvenes, educadores y animadores que acompañan los procesos formativos, y las comunidades que participan ocasionalmente de celebraciones o encuentros comunitarios.

Del Padre Edgardo a nuestros días: la obra salesiana en Ludueña

El gimnasio Betania es un espacio que funciona en red con otras propuestas de la obra salesiana en el barrio Ludueña de Rosario. Podemos hablar del jardín “Belén”, la escuela primaria “Luisa Mora de Olguin”, la secundaria “Don Bosco”, la escuela laboral “Nazaret”, el centro de vida Santa Rita para jóvenes en situación de consumo problemático, por mencionar algunos espacios.

Entre calles asfaltadas y de tierra, atravesadas por las vías del tren y sembradas de viviendas precarias, riegan vida y esperanza de un futuro mejor.

El Padre Edgardo Montaldo fue el gran impulsor de esta obra, con un compromiso de “hacer un lugar para quienes no tienen lugar”. Hoy la comunidad salesiana conformada por los Padres Marcelo, Eduardo, Mariano y Gastón continúan ese legado socioeducativo, junto a educadores y voluntarios que son el motor de cada actividad.

Con una meta sencilla como poderosa: hacer de estos espacios un ambiente digno y acogedor, para ser centros de animación educativa y pastoral, lugares de encuentro y celebración.

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