NOTICIAS / Emergencia Covid-19

7 de Julio de 2020

Agenda 2030 de la ONU: ¿cómo está y cómo seguir?


El coronavirus ha profundizado problemas estructurales en América Latina. Por los Jóvenes aporta una respuesta desde Argentina.

Por los Jóvenes - Don Bosco participa en el panel de organizaciones sociales, de la sociedad civil y de organismos públicos multilaterales que están enfocados en la Agenda 2030 de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

A la par de la Agenda ahora se suma la crisis sanitaria y humanitaria por COVID-19. Si antes de la pandemia la Agenda 2030 presentaba dificultades de implementación en los países, con la situación actual se hace aún más complicado. La crisis tendrá efectos sobre el empleo, la pobreza, la educación, el desarrollo humano, la inclusión, el desarrollo sustentable, la ecología, etc.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), a través de su Secretaria Ejecutiva Alicia Bárcena, puso en consideción el impacto de los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) en la región y los nuevos desafíos derivados de la pandemia. A día de hoy, el camino a recorrer aún es muy largo, ya que son pocos los ODS cuyos indicadores se están cumpliendo.

No obstante, siguen siendo una hoja de ruta importante para los países, las organizaciones sociales y la ciudadanía, y en el contexto actual cobran aún mayor relevancia. Desde el 26 de febrero hay más de 500 mil casos de COVID-19 en la región.

Según demuestra Bárcena, la pobreza, la indigencia extrema y la desigualdad están aumentando y seguirán una tendencia creciente en todos los países de América Latina. Grandes estratos de la población son vulnerables a la pérdida del trabajo, de ingresos laborales y de la seguridad social. La pandemia tiene efectos diferentes según grupos sociales: adultos mayores, niños y niñas, jóvenes, mujeres, pueblos originarios, afrodescendientes.

Gráfico 1 ODS.jpg

Si ya antes de la pandemia se detectaron fallas estructurales y desigualdades en los países, con la crisis se evidencian aún más:

  • El aumento del desempleo en la región sería mayor que el que se dio durante la crisis financiera, pasando de 8,1% a 11,9% (casi 12 millones más de desempleados).
  • La pobreza en la región llegaría a 34.7% en 2020 si no se implementan medidas anunciadas. La pobreza aumentará de 186 a 214 millones de personas y la pobreza extrema de 67 a 83 millones de personas.
  • El acceso a los sistemas de salud es fragmentado por los niveles de ingreso: en el primer decil de ingresos el 65,8% de los trabajadores no cotiza ni está afiliado a un sistema de salud.
  • Más de la mitad de la población económicamente activa no tiene protección laboral, ni de salud ni pensiones. El 53% de la población son trabajadores remunerados que no están registrados, regulados o protegidos por marcos legales o normativos.
  • Problemas de conectividad, falta de acceso a equipos y conexión a internet dificultan la educación a distancia en la región y acentúan las desigualdades. En los países con menores niveles de conectividad, menos del 20% de los estudiantes pertenecen a un hogar con conexión a internet, potenciando la exclusión.
Gráfico 2 ODS.jpg

Gráfico 3 ODS.jpg

Una respuesta colectiva y social

Además de actuar rápido, la crisis actual necesita que pensemos, planifiquemos la acción y repensemos las prácticas e intervenciones. Es urgente pensar en un futuro diferente que nos permita alcanzar los objetivos de una sociedad inclusiva, sustentable y abierta a todas las personas, las culturas y las creencias.

El panorama presentado por CEPAL es alarmante: “El aumento de la pobreza proyectado para 2020 implica un retroceso de 13 años”. En este marco comenzaron a funcionar 2 plataformas nuevas elaboradas por este organismo para acompañar el proceso de los ODS y la crisis por el COVID-19 (Plataformas de gestión del conocimiento en torno a los ODS y Observatorio COVID 19).

En Por los Jóvenes - Don Bosco, a su vez, desde el primer momento de crisis sanitaria, económica y social nos propusimos desarrollar acciones para contrarrestar sus efectos y acompañar a los hogares más vulnerables de Argentina. A través de sus sedes en 22 provincias, Don Bosco recibe, organiza y distribuye alimentos y artículos de higiene y limpieza, así como en muchas localidades realiza cocinas comunitarias semanales. En ambos casos se busca dar respuesta a las necesidades más urgentes de la población.

A la par se están desarrollando otras propuestas, comprendiendo que la pandemia profundiza problemáticas en diferentes ámbitos y requiere acciones complementarias. Algunas sedes salesianas pusieron a disposición sus instalaciones para aislamiento e internación, otras acercaron recursos educativos a comunidades rurales sin conectividad, mientras que en algunas se fabrican y donan materiales como mascarillas, batas y barbijos a hospitales y centros de salud.

La pandemia hace visible los problemas estructurales en el mundo, y en particular en nuestra región. Por los Jóvenes - Don Bosco continúa comprometido con los más vulnerables en el país, trabajando por la educación, la inclusión laboral y el desarrollo sociocomunitario.

Fuentes:

CEPAL, La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en el nuevo contexto mundial y regional: escenarios y proyecciones en la presente crisis, Santiago de Chile, 2020.

CEPAL-Informes COVID-19, La pandemia del Covid 19 profundiza la crisis de los cuidados en América Latina y el Caribe, Santiago de Chile, Abril 2020.


,

Otras Noticias